Crol
... en el invierno líquido

Orillas


Diego Formía

 

con todos los jugadores
                                
la inteligencia ha perdido la mística
es de tontos contraponer la duda al misterio
lo tangible a lo ilusorio:
vivir por descarte es el mayor contrasentido

si al final
el único ilustrado es el jardinero
que asiste erecto como pene o pezón
para que nazcan cielos de las flores de siempre

y no perpetuar velorios
de jardines fenecidos. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sinIsmos                                              

y llegó la hora de ser grandes
e iluminados en la noche,
en la ciudad pequeña desde arriba
para saberla                 hasta la visión del vértice

y decirla en la lona
en la furia, en la fiebre negra
como una bruja inesperada
a carcajadas en el cielo
de la calle a oscuras
para ver ya nada           me sorprende

(valen más dos pájaros de hombros
para escoltarse la cabeza
abierta en el pecho       como un mar.)

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

en la trastienda de lo silencioso
está la pista
todos los colores de la moral
lo inestimable de la duda
(prefiguración de la certeza)
la sensación de la caída de la búsqueda
la paciencia activa de los procesos
los espíritus agudos y campechanos
lo temible
la fiesta del talento
(lo facineroso de la presunción)
la fragancia del sueño

en la trastienda del altavoz
no queda nada
                        mas que las ganas de chillar.

 

 

 

 

raíz
             
este soporte proviene
de una nobleza natural
de la cual es incapaz
el poeta.

         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

los tipos bustos son tumbas
quienes gustan de visitas
que a mi no me gustan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

a lo bruto del diamante voy:
demasiado tallado
en la piedra del anillo
en el anular de la técnica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

kama sutra

la farsa de la vanguardia
en épocas de remolinos
toda esa linealidad al frente
cuando todo va a los tumbos

¿adónde es adelante?

¿qué más para romper?
¿de fragmentación a trizas?
¿de trizas a polvo?

ay dios el arte telo del alma
oscuridad y luz penetrándose
arriba, abajo, por detrás, por adelante...

el gemido se hace tono
o color
no alineado
a lúgubres
iluminados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

coetáneo

el tipo se levanta sin la espalda

la cruz se lleva sola
con el correr en cinta de la mañana

él es un hilo de agua subterráneo
que busca ser manantial

me brota a borbotones por los ojos.

 

 

 

 

 

 

a distender el nervio
productivo
en la fundida tierra de los ricos

a perder el tiempo
consumir la época
distribuir el cúmulo
del ser qué
       
somos todos bolivianos
muertos livianos
andamos
por ahí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

un frío afilado
en la yugular de cualquiera
nos hemos vuelto

con caras derramadas
que riegan la maleza
que se come al riel

que pesado se corre
hacia una soleada angustia 
que fantasea un barrilete

que revuele
que remonte
que despegue al hijo

que pende de este
enredo de hilo
en manos del agotamiento.

 

 

 

 

 

 

 

poema para la mudanza

(no piedra)
el dolor es viento o vela
partida incondicional, imprevisible,
una insondable letanía
es el papel           de caramelo en la lengua de la memoria
la tierna mirada de la ruina, lo que no podemos ver.

 

 

 

 

 

abrazo atlántico
                           a Willy

allá ofrecen dinero
a cambio de tener hijos
acá, sin pretenderlo,
hacemos un culto de los afectos.

Del lado del patio nos cayó el planeta:
hoy nos visitamos, tuvimos sol
nuestros hijos jugaron en la tierra
y nosotros, como no sabemos qué hacer
los cuidamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

todo nunca alcanza
en partes nada para seguir
jugando
 
vendo autopartes
pavadas burocráticas
comestibles
mastico unas rabias
practico otras paciencias

y mi estanque solo se destierra
y es el silencio y no la harina la que aumenta
y cierro los ojos y me despeja la noche
para hacer una puerta de mi cama.