Presentación de

Los límites de Tlön


Charla de Pablo Dema con el autor
Daniel Aloisio


P. Dema: Me gustaría que comenzáramos hablando acerca de tu concepción de literatura, de la idea de literatura que está en la base de este libro que presentamos hoy.

Marcelo Díaz: Mi concepción de literatura por un lado es bastante amplia, en el sentido de que uno todo el tiempo estoy leyendo autores muy diferentes, pero por otro lado es bastante restringida porque uno tiene que hablar de una tradición en particular que es la de la literatura argentina. Generalmente me siento muy cerca de autores argentinos de los últimos 15 o 20 años como Fogwill, Fresán, Los Lamborghini, Aira… También me siento cerca de un autor español contemporáneo que es Juan Goytisolo, que por ahí no es muy citado y que posee una escritura muy interesante.

P. D.: Una cosa notable de Los límites de Tlön  es el trabajo con los géneros, especialmente con el policial. Cómo funciona en tu caso el género, para qué lo usás, es tu molde, tu objeto a romper…

M. D.: Elijo escribir desde un género literario ya que el policial tiene una serie de convenciones muy bien resueltas y definidas; desde ese punto de vista me facilita mucho la escritura de un relato, ya que tengo a mi disposición una serie de elementos que son propios del policial. Recordemos que todo relato policial, desde la concepción de Daniel Link, tiene tres elementos. Ley, delito y verdad; y ya con tener estos elementos resulta fácil comenzar a escribir, es como tener de antemano una especie de horizonte en la escritura. (…) Luego veo qué renovación se puede realizar del género con esos elementos.

 

P. D: Veo en los cuentos la coexistencia de lo bajo y lo degradado (los punkies como “perros de la civilización” o los cinéfilos de “Haikai” como “residuos de la cultura de masas”) con referencias cultas, altas si se quiere, Wittgenstein, Borges o un escritor como Roberto Juarroz ¿Con qué fin, si es que hay algo previsto en este sentido, reunís estos elementos heterogéneos?

M. D.: Sí, eso se debe quizá a una cuestión generacional, desde los autores que uno lee, la música que escucha hasta las cosas que a uno le han tocado vivir. Recuerdo que hace unos años había una palabra que era una contracción de underground y esa palabra era under y se refería a una realidad que en algún momento, sobre todo en los 90, la considerábamos una alternativa a todos los lugares comunes del momento. La idea es hablar desde ese lugar, tomar algunas voces de personajes que generalmente no tienen voz, mejor dicho: que antes no tenían voz porque ahora es mucho más simple ser “raro”.
Ahora, así como tuve en cuenta estas cuestiones también  he tratado de integrar una tradición un poco más seria, relacionado con lo que uno aprende en la academia, por darle un nombre, de ahí las referencias a autores como Juarroz, L.W o Borges. Tabarovsky tiene un texto crítico en el que establece una distinción entre escritores serios y mediáticos, que si bien no es tan así, a veces me sirve para tomar una postura a la hora de escribir.(…) No sé, la figura de Wittgenstein, por ejemplo, ha sido muy utilizada en la literatura policial, tal es el caso de Guillermo Martínez con Crímenes imperceptibles o esta novela que quizá le sirvió de inspiración que se llama Una investigación filosófica, de Philip Kerr. Pero tanto uno como otro han ganado premios prestigiosos con ese personaje. Aunque también uno lo elije por afinidad y por curiosidad.

P. D.: Tu escritura tiene algo muy llamativo a nivel de la sintaxis y de la puntuación: hay frases interrumpidas en las que de golpe queda un blanco, casi como si se tratara de los versos de un poema; también hay largos períodos sin punto, pasajes divididos por puntos suspensivos entre corchetes. ¿Qué efectos buscás generar a este nivel?

M.D.: Busco que el lector no tenga una pausa, trato de que el tiempo de la lectura sea el de un presente continuo, a veces eso resulta y a veces me parece que no tanto. Siempre estoy buscando alguna forma relativamente nueva. Porque la pregunta en este caso sería cómo hacer para tomar un género y una temática bastante reiterativa en la literatura y otorgarle un sentido nuevo. Después cada uno sacará sus propias conclusiones.(…) Bueno, por ahí trato de buscar una renovación desde la sintaxis y son tres los autores que tengo como referentes, Goytisolo y Leónidas y Osvaldo Lamborghini. De ahí esa ruptura quizá con algunas convenciones en lo que se refiere a la puntuación y la sintaxis.