2° FERIA DEL LIBRO JUAN FILLOYSe consolida un espacio de promoción del libro y la lecturaPor Diego Formía
Desde una subjetividad extrema y como encargado de la programación de la feria, es que me dispongo a escribir, a pedido de Cartografías, algunas consideraciones respecto a la misma: Lo destacado de la segunda edición de la feria es haber podido darle continuidad (con todo lo que cuestan en este país las políticas sostenidas) a un evento anual vinculado a la promoción del libro y la lectura. Una de las características importantes que llevan a establecer este espacio en la agenda anual es la asistencia de público, lector y no lector, de la ciudad y región. Según números oficiales se aproxima a las 10 mil personas en la primera edición y a las 13 mil en la segunda. La gente se acercó al predio para recorrerlo como un paseo, otros para comprar libros, otros para participar de las casi 80 actividades que se organizaron en torno a la feria. De los números de asistencia se subraya la participación, en cada año, de 4 mil alumnos de nivel primario y medio que participaron de las visitas guiadas. Los chicos, además de recorrer los stands y disfrutar de la narración oral como disparador de la lectura, aprenden acerca de las virtudes del libro y lo que ofrece particularmente con relación a los medios electrónicos. Como anécdotas que dan cuenta de que estos eventos a algunos los entusiasma para la lectura, puedo testimoniar situaciones en las que chicos sacaban su dinero para comprar libros durante las visitas guiadas, mientras que otros volvieron con sus padres durante el fin de semana. Otro de los puntos para remarcar es la inclusión de otras dos instituciones organizadoras con fuerte implicancia en la promoción de la lectura: el año pasado fue organizada por la Fundación por la Cultura y la Sociedad Argentina de Escritores, mientras que este año se sumaron la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Asociación de Bibliotecas Populares de la Ciudad. Aunque, hay que decirlo, falta complementariedad en el compromiso y el trabajo conjunto de las distintas entidades. Este año se incorporaron talleres de formación dentro de las actividades del encuentro: se desarrollaron talleres de poesía, narrativa, dramaturgia, literatura infantil para docentes y atención al público para bibliotecarios. Todos con un buen número de inscriptos y muchas horas de dedicación. Respecto a este eje se destaca la iniciativa de que permanezca el taller de dramaturgia durante todo el 2007, por la falta de dramaturgos formados en nuestra ciudad. Respecto a poetas y escritores, más allá de las conferencias, presentaciones de libros y lecturas, es interesante la relación que se produce entre los autores locales entre sí y con aquellos que nos visitan durante los 4 días de la feria. En ese sentido la feria se presenta como un espacio peculiar para poetas y escritores, ya que permite conocer y compartir trabajos y proyectos literarios que se están desarrollando en nuestra ciudad y en otras partes del país. Una de las críticas que más he escuchado este año y es algo para trabajar, es que los stands no ofrecen títulos que no se encuentren en las góndolas de las librerías de la ciudad en cualquier época del año. En este sentido, creo que faltó un mayor trabajo con las librerías para sumar la experiencia de éstas a la organización. |