Poemas de Jorge Torres 1


Un hombre se detiene y desaparece.
Un camino un paso  dale amor
El plato que lo come.
Él te pondrá un hijo en el vientre.

Un hombre queda solo y desaparece.
—Si no es poeta o asesino —
Dale tu sombra que lo siga.
Él no sabe que puede volar.

Un hombre al centro del mundo.
Con sus días escritos en la piel.
Lo sostienen cuatro letras.

Un hombre que cabe en la voz
que lo nombra. Sospecha que es tarde.
Y nadie ha vuelto del lenguaje

 

 

No te dará un centro de gravedad
la luz que hace en la sombra su voz
si mira a fondo lo ancho.
Un hombre no es un punto de apoyo.

Sólo de referencia. La historia que
te cuenta para dormir es el desvelo
propio. La huella de la arena.
Un hombre no echa a andar el mundo.

Toma los dos pedazos de su corazón
y sentirás que es lejos esta tarde.
No hay otra manera de entrar en el amor.

Sólo la sangre. Y habrá que derramarla.
Su fuego. Contra el destino.
Un hombre no puede ser el sueño de otro.


Qué no es mejor ?  callar el tiempo
cerrar el aire. Vuelva donde creyó.
Al final de la fila. Y no olvide :
rebelde  es el que se come los hijos. 

Dónde está quién ?  perdido en lo
que busca. Allá usted con ir más
lejos. Lengua es la patria donde
el verbo ha habido el día en la voz

la piel en el deseo etcétera.
Y no insista sabe. Noche día luna sol.
No vamos a entenderse .

Por hache  o por be las suyas
del porvenir deshacen los ojos
en la luz los hijos en el mundo.

 

 

Como cruzar una frontera cada vez
que alguien termina un cuaderno .
Lo cierra y lo guarda en el cajón.
Enterrado en lo que nadie leerá.

Como ser invisible a partir de un límite
que otro pone entre el bien y el mal.
Pasas esa ralla y  desapareces.
( Ahora que lo sabes : tendría que matarte.)

Lo que hace siniestro al diferente
es el reflejo. Cuando mira.
Decía Sigmund y se tapaba
la intemperie con el lenguaje.

Como atravesar la sombra ajena
para derrumbarse en la palabra  ‘yo’.


1.

El derecho de nacer incluye ‘madre
cierta’ con opción a ‘padre putativo
o biológico’ en caso de que la
delicadeza contemple imagen masculina

en la realización del horizonte
del hijo ya sea por especulación
sexual o financiera y cuyo momento

oportuno de toma de posición
oscila alrededor del tercer mes
de gestación cuando ya es posible

identificar en el feto los
genitales externos y por la
manera de pararse se hace notar
el estado de gracia de la señora.

 

2.

La familia soy yo dijo la madre
argumentando la naturaleza.
Y clausurada la sacristía paterna
comienza la liberación masculina

que en un paréntesis (de ternura)
exorciza el edipo del varón quien
a medida que se aproxima al niño

huye de la madre que lo parió.
Voz activa expresada ‘como predicado
compuesto’ o bien ‘complejo de

proposición subordinada’ según se tenga
identificada a la madre con la mujer
o no en cuyo caso el sujeto sólo
experimenta su costado femenino.


3.

Como lazo que al atarlo lo libera
el hombre que se convierte en padre
sustituido el todo por la parte
es hijo de sí mismo y el objeto

de su amor no es el sujeto sino
el predicado. Yo es éste donde
nacido de su ahijar el ser

se hace de patria en luz menor
sobre la piel del día. Así
fue dicho en la piedra hace

cuatro mil años: ‘Todo aquel
que quiera defender esta
frontera que yo he creado es
mi hijo: ha nacido de mi’.-


1.

Porque no hay otra libertad que la
igualdad  La Escuela  socializa  la
diferencia en el horizonte que como
tal huye a medida que se lo persigue

y sólo sirve para andar haciendo
caminos que en su momento representaron
el progreso hasta que llegó la tecnología
y bajó subió el paraíso y el infierno

al mundo donde hoy los hombres
purgan las culpas de aquella fe.
Allí se edifica el conocimiento

como capital simbólico que explica
cómo las prácticas sociales
construyen al sujeto de la educación.

 

2.

La casa que habita al hombre se levanta
en el sueño donde las provincias
unidas o dominadas del río de la
plata que deben  beben de su sed

mientras las marquesinas anuncian
el evangelio ministerial :  dejad
que las escuelas vayan a los chicos.
Escuelas con un pan bajo el brazo.

Pedagogía delivery del suprimido.
Contención y asistencialismo
en el país donde los campos sagrados

pacen en sus dueños que engordan
del otro lado de la mar de soja
plantada a los pies del león.


3.

Educar al soberano. Peinarlo en
el idioma bajo un himno mismo.
La cópula sagrada de la educación
por erección divina y Matemática

de la Lengua : el que suma sigue.
Después de tan bárbara civilización
a lo ancho de lo largo del siglo
la realidad hecha sueño con salida

laboral come de la mano del amo
en el mercado de la libertad
donde se venden se compran

las leyes los valores  fierro cama
vieja acumuladores botellas vacías.

¡Gloria y loor : cartonero inmortal !

 


. ‘mater certa est’  locución latina.
. ‘l`e etat c`est moi’ (el Estado soy yo) Luis XIV, rey de Francia.
. Ulises atado al palo mayor se libera del encantamiento de las sirenas.
. ‘El padre, cuando se convierte en padre, es hijo de sí mismo’ Heráclito.
. ‘El yo es otro’ Rimbaud.

. ‘Sin igualdad no puede subsistir la libertad’ Rousseau
. ‘El capital simbólico es semejante a una fuerza mágica’  Bourdieu
.  ‘Hay que llevar las escuelas adonde están los chicos’ Sra. Ministro de Educación de Córdoba.
. ‘ La pedagogía del oprimido’ Paulo Freire.
. ‘Civilización o Barbarie’ Sarmiento.


Jorge Torres  nació en Mendoza en 1959 y está radicado en la Ciudad de Río Cuarto desde l984.
Ha publicado un conjunto de poemas en la edición colectiva  de Caja Negra  “Leve Identikit”, 1993 Ediciones Ooplop ; el libro de poemas “El hijo rojo” , 1994 edición de autor  ;  “Poemas de otro amor” , poesía 1999 el Borde 5 Volumen  I; “Al pie de su desvelo”, poesía 2000 el Borde 5 Volumen II y se encuentra en imprenta “Un miserablegallo”. Los poemas que se presentan son inéditos y corresponden al libro que el autor está escribiendo en la actualidad. [Volver]