De: ELOGIO DE LOS SENTIDOS – II AÚN


Por Antonio Tello



nadie la oye. Y
vuelves al campo de los ecos
al hondo rumor del mundo
solo  al oscuro susurro
a la luz de estrellas que fueron
bajo la ilusión del sol  solo
y escribes esa palabra
a orillas del mar
escribes esa palabra  solo    
desnudo de recuerdos
esperas  desnudo 
        sin recuerdos
solo esperas solo desnudo
solo        solo
escribes        esa palabra
al borde del pozo
                                                    escribes esa palabra


mira bien   abre tus ojos ciegos   acaso

el árbol     el agua     la piedra     el insecto
el mínimo soplo    la exigua brizna    son voces                 
                                     reflejos de esa voz
que te multiplica hasta perderte
en el mundo de lo no dicho

no no puedes cerrar los ojos
ni confiar tus pasos al tacto del bastón
si quieres tocar  
                sentir en tus dedos el verbo inmóvil  trizar ese zumbido que oculta las palabras
                      en el secreto 
                                  
                       abre bien tus ojos de carne  y mira    
cómo las bandas armadas de los dioses
arrasan las aldeas  graban con sus lanzas
       runas sagradas en el cuerpo de las víctimas     frases muertas  que  abandonan  colgadas del árbol  donde   dicen  
                         recibieron el don de la sabiduría

 

 

 

 


ángeles    ángeles
sobrevuelan en círculo
el árbol de los ahorcados

palabras y palabras
alfombran en otoño
el monte de los olvidos