De: Lecciones de tiempoPor Antonio Tello consumada la expulsión el tiempo es siempre extranjero en el mundo no somos el río ella no recuerda el árbol del que el sonido del agua el rumor acezar del silencio en la memoria
y atrás mucho más atrás el que desterró apagadas sus flamas la espada secos ya los cuatro ríos del Edén sin horizontes no hay esperanza
de la pasada tempestad aún quedan
deletreándose entre los senos de la primavera aúlla llora gime ríe las vocales llenan de gozo el mundo y el cuerpo de sentidos sobre la oscuridad el homo vocalicus se yergue lo sigue excitando
ilusión que turba las sombras ese gusano con ínfulas de mariposa fantasía que larva la noche
al alba atrapada en una ciénaga de ojos y con miles de agujas a la luz del día
porque el tiempo pasa
el silencio es tiempo sin nombre
ni señal ni camino el rostro que ves de este lado del espejo
destello de oscuridad que se niega tiempo náufrago a la deriva
y ahora que ya no eres inocente sálvame del horror de esa mirada
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